El terremoto de magnitud 7,2 registrado en Perú volvió a generar preocupación en Sudamérica, especialmente porque se produjo pocos días después del fuerte sismo de Colombia y a casi dos meses de los terremotos que afectaron a Venezuela. Sin embargo, especialistas consultados descartaron que esta sucesión de movimientos permita hablar de una cadena sísmica que avance hacia Argentina.
El sismo ocurrió el jueves 20 de agosto en la región de Ayacucho, en el sur de Perú. Según el Instituto Geofísico del Perú (IGP), tuvo una magnitud de 7,2, se produjo a 108 kilómetros de profundidad y su epicentro estuvo ubicado a unos 35 kilómetros al norte de Coracora.
Terremotos en Sudamérica en 2026: la ONU advierte dónde podría ocurrir el próximo gran sismoLa profundidad del movimiento fue uno de los factores que contribuyeron a limitar sus efectos. Aunque fue percibido en distintas regiones del país, incluido Lima, los reportes oficiales señalaron daños en viviendas y otras estructuras, además de deslizamientos en algunas zonas. La Marina peruana descartó, además, un riesgo de tsunami.
El terremoto de Perú ocurrió diez días después del sismo de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y una profundidad de 103 kilómetros.
¿Los terremotos de Perú, Colombia y Venezuela están relacionados?
La cercanía temporal entre los terremotos despertó preocupación en distintos países de la región, pero no existe evidencia científica que permita afirmar que estos movimientos formen una cadena que se esté desplazando hacia Argentina.
Andrés Folguera, geólogo e investigador del CONICET, explicó que es posible que se produzcan secuencias de terremotos en diferentes regiones, pero que estadísticamente es muy poco habitual que un sismo desencadene una cadena de grandes eventos que vaya trasladándose de un país a otro.
En la misma línea, Irene Pérez, doctora en Geología e integrante del Departamento de Investigaciones Sismológicas del INPRES, señaló que los terremotos registrados en distintos países no deben interpretarse como una cadena que avanza hacia nuestra región.
La especialista remarcó que no es posible establecer una relación entre esos terremotos que permita anticipar que próximamente ocurrirá uno de características similares en Argentina.
Cada terremoto está condicionado principalmente por la actividad tectónica y las características geológicas de la región donde se produce. Por eso, que haya ocurrido un sismo de gran magnitud en Perú no significa que otro tenga que producirse necesariamente en Argentina.
¿Argentina está en peligro por el terremoto de Perú?
La respuesta de los especialistas es que no existe actualmente una señal que permita afirmar que Argentina esté ante un peligro sísmico inminente como consecuencia del terremoto ocurrido en Perú.
Esto no significa que el país esté libre de terremotos. Argentina posee regiones con diferentes niveles de peligrosidad sísmica, particularmente en el oeste, donde se encuentra la región de Cuyo.
De hecho, Folguera planteó que el reciente terremoto peruano debería servir como una oportunidad para analizar las condiciones de preparación de Argentina frente a eventuales sismos de gran magnitud, pero no como motivo para generar una alarma.
El especialista señaló que Argentina comparte algunas características geológicas con países como Perú y Colombia y consideró que estos acontecimientos deberían impulsar el análisis sobre cómo mejorar la preparación y la respuesta ante un terremoto.
La diferencia es importante: una región puede presentar peligrosidad sísmica sin que eso permita determinar que un terremoto fuerte ocurrirá en los próximos días o semanas.
Qué significa que una zona tenga alta actividad sísmica
La peligrosidad sísmica de una región está relacionada con sus características tectónicas y geológicas. Pero conocer que un territorio es sísmicamente activo no permite predecir cuándo ocurrirá el próximo terremoto.
Irene Pérez explicó que los terremotos están vinculados principalmente con los procesos tectónicos propios de cada región. Por eso, la ocurrencia de un sismo en otro país no permite establecer una fecha ni una probabilidad inmediata para Argentina.
El oeste argentino, especialmente sectores de Cuyo, tiene antecedentes de actividad sísmica y debe mantener medidas de prevención y preparación. Pero esto constituye una cuestión permanente de gestión del riesgo, no una consecuencia directa del terremoto ocurrido recientemente en Perú.
El contexto de los fuertes terremotos en Sudamérica
La preocupación actual tiene su origen en la sucesión de grandes terremotos registrados en distintos puntos de Sudamérica.
El 10 de agosto, Colombia sufrió un sismo de magnitud 7,4 que afectó especialmente a varias regiones del oeste del país. El Servicio Geológico Colombiano indicó que el evento tuvo una profundidad de 103 kilómetros y fue sentido en 16 departamentos.
Ahora, el terremoto de Perú volvió a poner el foco sobre la actividad tectónica de la región. El país se encuentra en una zona de elevada actividad sísmica vinculada con la interacción de placas tectónicas. Pero los expertos coinciden en que la coincidencia temporal entre terremotos no alcanza para establecer que exista una cadena sísmica con dirección hacia Argentina.
Por el momento, entonces, el terremoto de Perú representa un nuevo episodio de la intensa actividad sísmica sudamericana, pero no una advertencia científica de que un gran terremoto esté por ocurrir en Argentina. La principal recomendación es mantener la preparación y el conocimiento sobre cómo actuar ante un sismo, especialmente en las regiones argentinas con mayor peligrosidad sísmica.